¿Qué es la moda? ¿Una exigencia púdica de cubrir la desnudez o la necesidad de proteger nuestro cuerpo? ¿Índice de una condición social precisa o símbolo de libertad? ¿Un mundo en el que se pueden realizar deseos y aspiraciones o una industria árida alimentada por nuestros sueños?
Poco importa, la moda era, es y será siempre la promesa de un ideal absoluto de belleza. Moda como filosofía de lo bello, por lo tanto estética, entendida también como búsqueda del conocimiento sensible indagando en la intensidad de las reacciones humanas producidas por nuestros sentidos.
Imponer la propia voluntad a través de la imagen. Aparecer más bello, más fascinante para sentirse admirado y dominar a los demás. Perfumes, afeites, joyas utilizadas desde la antigüedad en el sutil juego de la seducción, del erotismo y del poder. Telas preciosas y formas particulares de los vestidos estudiadas a lo largo de los siglos para enfatizar las diversas partes del cuerpo femenino y masculino.
Lo efímero, en realidad, no es pasajero o poco duradero porque tiene el poder de despertar nuestros deseos más recónditos: un escote profundo que deja ver o entrever el seno femenino desencadena un juego de poder y de conquista al cual es difícil resistir. Lo sabían bien los antiguos, maestros en el uso del lenguaje estético.
Afirmar el propio gusto implica ser políticamente más fuerte, pero imponer la propia moda significa también controlar los mercados de los productos ligados a ella. Venecia, especialmente durante el Renacimiento, dictó sus leyes en este campo.
La industria de la moda era tan importante que ya en el siglo XIII el Estado siente la exigencia de proteger y reglamentar, a través de las Scuole de artes y oficios, la producción de telas, trajes, calzado y accesorios varios.
El tour propone un viaje del pasado al presente en el fascinante mundo de la moda y de sus implicaciones. Comenzando por el Museo de Palazzo Mocenigo, se vivirá una inmersión en el pasado entre los antiguos trajes y encajes del siglo XVIII expuestos entre los fastos de la que fue la morada de una de las familias más influyentes de la República.
Paseando después por los lugares que albergaron el mercado más importante de Europa, el de Rialto, se podrán admirar los gestos sabios de los calegheri que aún hoy producen artesanalmente calzado refinado; sumergidos en el murmullo veneciano, veremos las joyas y la bisutería en las que los nuevos diseñadores han sabido conjugar materiales antiguos con formas modernas. Nuestro viaje por la moda terminará en la prestigiosa sede, a lo largo del Gran Canal, de una de las industrias textiles más prestigiosas del mundo.